Inicio > Devotos, Dr. Samuel Sandweiss > ¿Qué le sucede a un escéptico con mentalidad científica y racional, cuando va a estudiar el fenómeno Sai Ba ba?

¿Qué le sucede a un escéptico con mentalidad científica y racional, cuando va a estudiar el fenómeno Sai Ba ba?

¿Qué le sucede a un escéptico con mentalidad científica y racional, cuando va a estudiar el fenómeno Sai Baba? En esta carta dirigida a su esposa, Samuel Sandweiss trata de explicarlo.

 

Bangalore: 8 a.m., 22 de mayo de 1972

Querida Sharon:

No hay duda en mi mente acerca de que Sai Baba es Divino. Me asombro de decir tal cosa. ¿Qué puedo haber experimentado yo, un científico racional, para expresar algo así? Creo que ni si­quiera puedo comunicar lo que aconteció. Sé que todo esto no es hipnosis, ilusión colectiva, alucinación, histeria, efecto del cho­que cultural ni intoxicación por drogas. Es demasiado simple de­cir que vi una materialización y luego, de pronto, cambié. Me maravillo del fenómeno; soy incapaz de relatarlo por completo pero estoy lleno de alegría al poder compartirlo con tantos otros que también lo han presenciado.

Creo que Baba es una encarnación de Dios. Ahora percibo con claridad que todas esas narraciones de la literatura hindú, cristiana y hebrea no son simbólicas; realmente hay un nivel espiritual de la realidad que se puede manifestar. Una de las sensaciones más admirables que he tenido ha sido la de experimentar de qué manera tan repentina puede uno cambiar al contemplar esta realidad superior. Es como si una persona saltara de un nivel de conciencia a otro; todo parece diferente.

Cuando hablo con gente devota de Baba puedo ahora sentir una cierta vibración sutil entre nosotros que nos dice que hemos conocido una realidad nueva; y al charlar con los que no son devotos es evidente que simplemente no entienden ciertos matices de significado y expresión usados por aquéllos que lo son. No puedo describir con más claridad lo que sucede durante este cambio repentino; sólo sé que puedo ver mi vida poderosamente alterada por este acontecimiento y esta visión de una realidad nueva que embellece todo lo que miro.

Si soy lo bastante fuerte para continuar comprendiendo la importancia de todo esto, sé que cambiaré profundamente. Ahora veo con claridad que hay leyes morales y espirituales que go­biernan nuestra existencia -leyes que debemos observar- quizá aún más reales que las leyes científicas. Si las acatamos, nos con­ducirán más cerca de la verdad, la bienaventuranza y el sentido últimos; si las despreciamos, nos llevarán al dolor, la insensatez y el sufrimiento. Qué extraño es para mi creer tan cabalmente en una realidad superior, en un nivel de cosas más elevado, cuando apenas hace unos días aún dudaba y era un escéptico.

Ayer presencié más milagros. Es como si Baba me estuviera permitiendo observar de cerca este poder maravilloso. Precisa­mente ante mis ojos vi la creación de un anillo para un profesor visitante; también mucho vibhuti. He conocido a muchas, mu­chas personas que me han contado del misterioso conocimiento de Baba acerca de los secretos más íntimos de ellas. En el ashram se aproxima a la gente que discute y al instante agrega pe­netración y sentido a su conversación, sin antes haber estado físi­camente presente para saber de qué hablaban.

En resumen, quiero decir que estoy presenciando en colores vívidos y sintiendo en la carne misma un prodigio un millón de ve­ces más asombroso que los cuentos de hadas que les he narrado a mis cuatro dulces niñas. En efecto, ahora creo que esas historias de brujas y ángeles, monstruos y dioses, probablemente se refieren a una dimensión del ser más auténtica que el mundo físico al que consideramos la vida real. Ahora me doy cuenta de que en verdad hay cosas como la magia negra y el mal, los ángeles y los dioses.

Me siento bendito por estar aquí para experimentar tal fenó­meno. El amor y la protección de Baba son más palpables para mi; mis recelos y preocupación de hace unos días al contemplar ese poder se están disipando. Baba se muestra amantísimo: está por doquier, haciendo dones a cada uno con una energía sin fin. No concibo cómo un ser humano puede desempeñar con tanto vigor las tareas que El hace. Su sonrisa es entusiasmante y puede cambiar de una expresión candorosa a una feroz en un abrir y cerrar de ojos. Después de presenciar la manifestación de sus poderes y ver materializaciones en directo, estoy convencido de que los cientos de historias que he oído de él son verídicas.

Comprendo que mi tarea en lo venidero es concordar con ciertos elementos en mi vida para adaptarme más plenamente al pensamiento de Baba. Sus enseñanzas son claras: El muestra el camino. Predica la meditación y el contacto incesantes con Dios; pide que uno se consagre a propósitos divinos y lleve un modo de vida recto; que no admita pensamientos o acciones malos; de­manda el control y desapego de las emociones, la orientación adecuada de las pasiones. Disciplina, disciplina; trascender el ni­vel de los placeres corporales. No pierdas un segundo del tiempo precioso, recuerda tu meta espiritual, trabaja con ahínco, dedíca­te a Dios, busca la sabiduría. Luché terriblemente contra lo que creí era un moralismo puritano; pero después de contemplar la grandeza de Baba no puedo más que aceptar plenamente lo que dice. En verdad es magnífico.

La hora de mi regreso a casa se acerca y me emociona el pensamiento de verlas pronto.

Con todo mi amor, Sam.

Extraído del libro: Sai Baba y el Psiquiatra,

por el Dr. Samuel Sandweiss


Carta de Sandweiss.doc

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: